¿Te ha gustado el blog? Qué tal si nos regalas un +1

Lo último

Lo Último

Mostrando entradas con la etiqueta exnovio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta exnovio. Mostrar todas las entradas

lunes, 31 de julio de 2017

Si tienes que ver a tu ex, el método de no-contacto puede ser emocional.




Muchos nos han escrito con una inquietud muy válida; si en este blog proponemos el método del "no-contacto" o "desaparición" cuando nuestra pareja nos ha abandonado, de modo que podamos recuperárnos más rápido sin seguir "enchufados" a la fuente de dolor (y como consecuencia de este no-contacto incluso podemos povocar que la otra persona nos extrañe y vuelva), ¿cómo podría aplicarse este método en parejas que tienen hijos en común o que forzosamente por cuestiones de negocios o laborales tienen que seguir conviviendo?

Definitivamente en estos casos la convivencia es inevitable, y harías mal si dejas de ver a tus hijos con tal de no ver al padre o madre de ellos, así que en esta situación el método del no-contacto debe ser EMOCIONAL. Hay un contacto físico, que es inevitable, pero no de las emociones.

Aun así, valga decirlo, el contacto físico debe reducirse al mínimo indispensable. Supongamos que tuviste un hijo con una mujer que fue tu novia, no se casaron, solo convivieron un tiempo y luego por algun motivo ella decidió romper la relación. Pues entonces tendrás que intentar estar lo mayormente posible alejado de ella, no de tu hijo, con quien tienes una responsabilidad y te necesita, física, financiera y emocionalmente. Si tú ves a tu hijo el fin de semana, pasarás a recogerlo a casa de tu ex, saludarás siempre con respeto y cordialidad (pues no es sano para tu hijo verlos pelear), pero nada más que eso; no utilices a tu hijo como pretexto para intentar "reconquistar" a tu ex. 

Muchos recurren a invitar a la ex al lugar a donde piensan llevar al niño, o peor aun, se ponen a rogarle, que vuelvan "por el niño", etc. Si bien en este blog somos absoluta y totalmente partidarios de la familia y en estos casos lo ideal siempre será que se logre una reconciliación y estén juntos como padre y madre al lado de sus hijos, no es por medio del ruego que se conseguirá, pues el hombre que ruega pierde valor y respecto ante los ojos femeninos.

Lo mejor es que esa persona te vuelva a valorar, que vuelva a saber y a sentir que eres ese hombre valioso que necesita a su lado y que no puede permitir que nadie más "le gane". Si tú en lugar de rogar, llegas y con toda serenidad y tranquilidad saludas con un simple "hola, qué tal ¿está listo el niño? Lo traigo más tarde, adiós", tomas a tu hijo y te retiras y cuando vuelven solo dices "bueno, paso por él mañana a las 3, buenas noches", por la cabeza de tu ex seguramente pasarán ideas como esta: "Parece que lo que yo haga con mi vida no le interesa, ¿será que ya está saliendo con otra?, ¿ya no le interesa volver a estar conmigo?" y esas dudas torturan a toda mujer, no dudes que comience a tratarte con más amabilidad a partir de ahí preguntándote cómo has estado, qué has hecho, etc. Ante esas preguntas solo deberás dar respuestas cortas, de preferencia de no más de dos palabras: "bien, gracias", "todo bien", sin preguntarle "¿y tú?". Ese "¿y tú?" queda prohibido en tu vocabulario, pues puede desatar conversaciones largas donde se rompe el "no-contacto" y puedes llegar a enterarte de cosas dolorosas que solo te harán retroceder en tu recuperación.

Si ha de haber una reconciliación es ella la que tiene que empezar a esforzarse, dando señales inequívocas de que eso es lo que desea y que no solo está "tanteando" (puedes revisar en otros artículos en este mismo blog cómo las mujeres suelen "tantear").

Todo lo anterior también aplica si tu ex es tu compañera de clase, trabajo o incluso si tienes un negocio con ella (no aconsejo emprender negocios con novias con las que no exista ya un proyecto serio y sólido de matrimonio). Deberás de limitar tu contacto a lo estrictamente laboral, con conversaciones cortas, donde digas y escuches lo estrictamente básico y elemental sobre el trabajo (ojo, tu actitud debe ser natural, no debes de mostrarte como alguien que no le habla por resentimiento, sino porque tú "ya estás en otra", ocupandote de ti, y no se los detalles de su vida). 

Se que este es el tipo de "no-contacto" más difícil que existe (así que por favor, de ahora en adelante evita noviazgos en tu mismo trabajo o escuela, eso casi nunca acaba bien, y ante una ruptura es sumamente incómodo), pero es posible sobrellevarlo si te decides a ello. 

Así que ya sabes, si no la puedes eitar al 100%, reduce la interacción con ella en 99%.

Que Dios te bendiga.

Fabian Brunetti.

jueves, 22 de mayo de 2014

Sufrir por tu exnovia es como morir de hambre parado frente a un banquete.

El mundo está lleno de mujeres hermosas.
Hace alrededor de tres semanas fui contactado por un viejo amigo, al cual tenía algún tiempo sin ver. Era un domingo al mediodía y me comentó que la noche anterior había visto a su ex-novia en una pequeña cena en casa de un amigo en común, una chica con la que duró más de 4 años de noviazgo y quien lo había dejado más de tres años atrás (por otro, para no variar).

Aunque tenía más de un año sin verlo ni hablar con él,  sabía por la última vez que nos habíamos encontrado a tomar un café, que estaba muy bien, que lo de su ex era historia muerta y enterrada, que estaba feliz haciendo su vida, enfocado en sus proyectos y que ya había salido con algunas otras mujeres.

Me sorprendió que me dijera que no solo había visto a su ex, sino que no pudo dormir durante toda la noche pensando en ella y en lo que había sido su relación, que verla “le removió” todos los recuerdos y hasta se ilusionó con recuperar el contacto con ella y ver qué podía pasar.

También me preguntó si era posible que aun estuviera enamorado de ella, si existía la posibilidad de que después de más de tres años la siguiera amando.

Este caso, espero que les quede claro, no tiene nada que ver con el amor, no se trata de un film de romance hollywoodense, donde los dos locos enamorados que por alguna extraña circunstancia se habían separado tiempo atrás se reencuentran al paso de los años y se dan cuenta que la llama del amor sigue encendida, que nunca se dejaron de amar y que están listos para reiniciar su romance y vivir juntos el resto de sus días. No, esta es la vida real y ante lo que estamos es ante un típico caso de simple nostalgia, y también, por lo que investigué más tarde, de necesidad.

Inmediatamente le pregunté si tenía pareja, o si estaba saliendo con alguien, me contó que hace ya casi un año que no salía con ninguna mujer, que había pasado por una serie de problemas laborales y por tanto también económicos bastante fuertes, lo que lo obligaron a volver a vivir a casa de sus padres y a depender de ellos en gran medida, hechos que le golpearon fuertemente en su autoestima y seguridad como hombre y como persona.

Me contó que había dejado el gimnasio por no poder pagarlo, que ya casi no salía por que no tenía ni dinero ni ánimo para hacerlo y que a veces salía a hacer las compras de la casa al supermercado para ayudar con alguna labor y de paso para despejarse un poco y ver gente. Asumí que mi amigo estaba ya en medio de una depresión, quizá no tan grave, pero una depresión al fin de cuentas.

Él me preguntó por qué le hacía preguntas sobre otras mujeres o su vida personal en lugar de darle un consejo sobre su ex, ya que quería llamarla. Le dije que indagué sobre otros temas para comprobar la teoría que tenía en la cabeza, la cual efectivamente había comprobado.

Mi amigo se estaba auto-engañando y estaba a punto de humillarse  y sacrificar aun más del poco amor propio que le quedaba debido a la difícil situación por la que atravesaba.

Ver a su ex le rememoró una época que fue buena, una época en la cual se encontraba feliz y dichoso porque tenía pareja, empleo, independencia, etc., lo que lo llevó a construirse una idealización de su exnovia (y no hay nada peor que idealizar a una ex o a cualquier otra persona), a creer que buscándola podría convencerla de volver atrás y ser la bella y feliz pareja que fueron algún día.

Obviamente le recomendé no contactar a su ex, pues él no estaba viendo las cosas fríamente como yo lo hacía, él había olvidado la lección de que “quien se va, (y se da cuenta de que te quiere) vuelve sin que le llamen”. Si ella jamás dio una sola muestra de interés en más de tres años, era por algo y buscarla solo le haría más daño. Hizo caso a mi recomendación solo a medias, pues aunque no la llamó, sí preguntó a un antiguo amigo en común por ella, y éste le contó que la chica tenía novio, bastante formal y que hasta estaban pensando en casarse.

Grave error, jamás debió haber indagado en la vida de su ex (en el 99.99% de los casos indagar qué pasa con tu ex no deja nada bueno), y menos en el estado emocional en el que se encontraba. Esa noticia lo único que hizo fue incrementar su depresión.

Cuando volvió a llamarme y me comentó que había investigado eso sobre su ex, me dijo que le dolía saber que tenía novio, y que al verla, él había pensado que quizá ella era el “amor de su vida”, pues nunca le fue tan bien con ninguna de las mujeres con las que después salió, y que ahora con su ex por casarse, estaba condenado a quedarse solo.

Como lo dije más arriba, este chico no estaba enamorado, no sentía amor, era solo nostalgia por idealización y necesidad, así que al pedirme ayuda decidí que lo necesario era hacerle ver que vivía en un mundo basto, abundante, repleto de mujeres, por lo que pensar que iba a quedarse solo era una reverenda tontería.

Le invité a que programara algunas salidas donde no tuviese que gastar dinero, como salir a un enorme parque que se encuentra cerca de su casa, a la hora en la que todo el mundo sale a caminar, a hacer ejercicio o pasear al perro. Le pedí que lo hiciera con buena actitud, que se olvidara del pesimismo por un rato, que saliera a observar todo lo que hubiera a su alrededor, le dije que lo hiciera por tres días seguidos, durante dos horas al día.

Después del tercer día me reuní con él y le pregunté qué tal con sus paseos, que me dijera que es lo que le había llamado más la atención y me dijo sin dudar “pues qué va a ser? Las mujeres, obvio” y sonrió, algo que imagino no hacía desde hace mucho tiempo. Me dijo que jamás había notado la inmensa cantidad de mujeres que hay en ese parque a esa hora, que a donde sea que volteara había una mujer más linda que la anterior, que se veían espectaculares en ropa deportiva, que había morenas, blancas, altas, bajas, de todo tipo. Entonces le pregunté “¿y pensaste en tu exnovia?”, a lo que me dijo “sí, un poco, la verdad, pero por momentos ni me acordaba con las hermosuras que iban pasando por ahí”, luego le cuestioné “¿y alguna era más linda que tu ex?”, y contestó “ah, claro, muchas eran más lindas”.

Mi amigo, debido al bache personal por el que estaba pasando, había idealizado a su exnovia y a la relación que había tenido con ella, pues además no debemos pasar por alto que él recordó los mejores momentos de la relación, pero no aquellos donde ella lo comenzó a despreciar, a tratarlo con indiferencia, a darle prioridad a otras personas para por último terminar diciéndole que “estaba confundida y necesitaba un tiempo” para a las pocas semanas ponerse de novia de otro.

Cuando lo motivé a darse cuenta de la abundancia de personas que hay ahí afuera, y de entre las cuales seguramente habría muchas con las que podría compaginar, que lo podrían valorar, e incluso lo podrían hacer más feliz de lo que fue en cualquier otra relación pasada, su perspectiva cambió por completo, y terminó aceptando, ya viendo las cosas más en frío, que quizá lo de su exnovia había sido un simple ataque de nostalgia, pues recordó que tiempo atrás, cuando salía con otras mujeres, ni siquiera recordaba a su ex.

Es obvio decir que su problema no se resolvió en esa “terapia express” de tres días, pues aunhabía otros temas por solucionar, como encontrar un trabajo, encontrar actividades personales que lo hicieran volver a su eje y centrarse en sí mismo, etc., pero sin duda fue un gran comienzo, una salida del punto de arranque que tarde o temprano lo hará llegar a la meta.

Le recomendé seguir haciendo esto más seguido y en muchos otros lugares, ya que ayudaba yendo a hacer las compras al centro comercial, le sugerí que cuando fuera aprovechara para observar la inmensa cantidad de mujeres que pasean por esos lugares, no para que se vuelva un pervertido, claro está, sino para que afirme una y otra vez que vivimos en un mundo abundante en personas (en este caso de mujeres), y que interiorice la idea de que amargarse la existencia, y estancar nuestro desarrollo como seres humanos por una sola persona en particular que ya no está más en nuestra vida, es simplemente absurdo e irracional.

Si estás pasando por los mismos estados de idealización, apego y dependencia de una exnovia o exnovio, te invito a reflexionar y seguir estos mismos tips, sal, mira a tu alrededor, date cuenta que estás eligiendo morir de hambre por no tener acceso a un solo platillo cuando estás enfrente de un gigantesco banquete.

Fabián Brunetti.

jueves, 27 de junio de 2013

¿Es posible recuperar a una exnovia rogándole para que vuelva?

Cuando estamos en una relación amorosa, y realmente queremos a la otra persona, es muy normal que tengamos sembradas expectativas y esperanzas, que hayamos ido construyendo, durante el tiempo en que hemos estado en pareja, un sinnúmero de planes y sueños para el futuro con la persona que amamos. Todo esto es hasta cierto punto normal, pues el ser humano por naturaleza es un ser que proyecta y planifica a futuro, pero el problema con tener una excesiva certeza sobre lo que ocurrirá a futuro, dando por sentado que todo ocurrirá tal y como lo planeamos, es que cuando nuestra pareja decide dejarnos, trastocando todos esos planes y promesas, entramos en un estado de terrible desesperación, ansiedad, e incluso miedo, por la incertidumbre de lo que nos ocurrirá sin la otra persona. 

Es ese temor, esa ansiedad y desesperación, la que nos nubla el razonamiento y nos lleva a cometer toda clase de atentados contra nuestra dignidad como personas cuando nuestra novia, ahora ex, decide partir de nuestro lado. Lo más común, pero al mismo tiempo más equivocado, es pensar que la fórmula más eficaz y poderosa para hacer que vuelva es rogarle. Sí, pedirle, suplicarle que vuelva a nuestro lado, que recapacite y eche atrás su decisión. Se le recuerda (como si no lo supiera) cuánto la amamos, cuán importante es en nuestras vidas, y en el colmo de la auto-degradación, hasta llegamos a  pedirle que tenga un poco de piedad, y que "por favor" regrese, que piense en el dolor que está provocando con su decisión.

Como ya lo he comentado en otras entradas de este blog, contrario a las creencias guiadas por la desesperación, en realidad la auto-degradación, la humillación y la debilidad emocional solo funcionan como poderosos repelentes de mujeres. Desde que el homo sapiens es homo sapiens, y probablemente aun desde antes, las hembras buscan y se sienten atraídas por machos con características de liderazgo, vigorosos, con firmeza, todo, absolutamente todo lo contrario a un hombre necesitado que arrastra por los suelos toda su dignidad a cambio de no quedarse solo. 

Y en el caso de las mujeres no es del todo distinto, pues aunque hay que ser claros al señalar que, a diferencia de las hembras, biológicamente el macho está configurado para concentrarse más en los aspectos físicos (belleza y juventud), que en los aspectos de personalidad y carácter del sexo femenino, también es cierto que el hombre busca mujeres equilibradas, con vitalidad y otras cualidades emocionales que le permitan ser un buen prospecto como la futura madre de sus hijos, por lo que una mujer que ruega, llora y suplica todo el tiempo por amor lo único que conseguirá es terminar por fastidiar y alejar aun más a su ex-pareja. 

Sin embargo, a pesar de todo lo que he comentado hasta aquí, es cierto que hay casos donde una ex ha vuelto con la persona que dejó debido a los ruegos y las súplicas de éste. 

Por tanto, a la pregunta que se plantea en el título de este texto, sobre si es posible que una ex regrese gracias a los ruegos, la respuesta es sí, sí es posible, pero es altamente improbable. Estos casos son la excepción, no la regla. Son verdaderamente raros los casos en los que una ex decide volver porque la otra persona le ruegue, así que hablando en meros términos de posibilidades, las que tiene un "rogón" son casi nulas, pues aunque no hay un dato matemático preciso, la experiencia que tengo de años analizando relaciones de noviazgo, matrimonio, etc., me indican que no más de cuatro o cinco personas de cada 100 vuelven gracias a que les hayan rogado. Y lo que es peor aun, las relaciones restablecidas gracias a las súplicas son tan débiles que por lo general no duran demasiado antes de volver a disolverse.  

Así que a quienes se hacen esa pregunta yo les hago una mucho más importante: ¿creen que es conveniente y deseable recuperar a una exnovia que siente lástima por nosotros gracias a los ruegos y las súplicas que le hemos expresado? 

Creo que la pregunta se responde por sí misma, pues nadie en este mundo, que se valore como ser humano, y se tenga algo de amor propio, puede desear provocar lástima en los otros, y muchos menos, en una expareja. Una persona emocionalmente equilibrada debe desear encontrar a otra persona que quiera estar con ella única y exclusivamente por amor, nunca por compasión.

Además, por si fuera poco, como ya lo comenté en un párrafo más arriba, buscar recuperar a una ex pidiéndole que vuelva ni siquiera vale la inversión de energías (y hasta económica) que eso implica, pues una persona que vuelve tan sólo por lástima se va a volver a marchar más temprano que tarde, pues se puede decir que está en la relación contra su voluntad, sin el deseo ni el gusto de estar ahí, como si estuviera cumpliendo con un deber molesto. 

Es por todo esto que aunque existen algunas posibilidades de conseguir algo rogando, en este blog nos oponemos rotundamente a esa medida, pues en este sitio siempre buscamos, antes que cualquier otra cosa, el bienestar emocional de la persona que ha sido abandonada por su pareja, y en segunda instancia, de ser posible, deseable y conveniente, buscamos que se pueda restablecer la relación, pero siempre, en todos los casos, y como un principio irrenunciable, buscamos que todo objetivo sea logrado sin que sea anulada la dignidad, el orgullo y la independencia de la persona. 

¡Menos ruegos, más amor propio!

Fabián Brunetti.

miércoles, 3 de abril de 2013

¿Cómo actuar en una cita con tu exnovia?

En la entrada anterior de este blog vimos cómo debes actuar si te llama tu ex, y dijimos que lo más sano es no engancharse en conversaciones largas y que no te muestres entregado ni necesitado, que contestes con normalidad y que si tu ex no tiene nada importante qué decir, termines de la conversación lo más rápido posible, alegando que estás bastante ocupado para hablar.

Pero ahora veamos un escenario diferente, donde tu ex te llama y te dice sin medias tintas que te extraña y que quiere que "vuelvan a empezar" que se den "otra oportunidad" o mucho más directamente "quiero volver contigo". Mi recomendación ante esta clase de escenarios siempre es la misma: tomar las cosas con muchísima cautela, pues son muchos los que luego de escuchar esta clase de frases pensaron que ya habían logrado el tan ansiado regreso con su ex y prácticamente acuden al "reencuentro" con una botella helada de champagne para celebrar, para luego darse un duro y doloroso golpe contra la realidad cuando comprueban que su ex había dicho tales cosas en un arrebato emocional porque estaba pasando un mal momento, y ya más "razonadamente", les dice algo como "es que en realidad no estoy segura, no sé lo que quiero, no sé si es una buena idea que volvamos, vayamos despacio y seamos amigos".

Lo mejor es que si tu exnovia te llamó para pedirte volver (y si acaso todavía tienes interés en recuperárla) , le hagas saber que es un tema que no pueden tratar por teléfono y que sería mejor tratarlo en persona. En este punto podrías poner a prueba su verdadero interés, diciéndole que ya le devolverás el llamado después para acordar una cita, y lo mejor sería no volver a llamarla y esperar si es ella la que vuelve a llamar, mostrando con ello su interés en recuperarte y reiniciar su relación. 

Sé y comprendo que cuando se desea recuperar a una ex que te ha expresado su deseo de volver es muy difícil esperar a su siguiente llamado (por el miedo a "perder tu oportunidad" si no la llamas), pero a pesar de tus miedos o tu ansiedad, debes de entender que es la mejor manera de comprobar que al menos tiene un interés sincero de reunirse a hablar,  ¿o acaso si fueras tú el que la dejó y tuvieras interés en recuperárla, no la volverías a llamar?

Si vuelve a llamarte pueden acordar una cita, pero que sea en algún café o en cualquier otro lugar público por el estilo, no cometas el error de establecer la cita en su casa, pues en este periodo se trata de comprobar su verdadero interés, y no que le hagas visitas a domicilio. 

Una vez habiéndose encontrado, lo mejor es que saludes simplemente con cordialidad, y no que te lances a sus brazos para decirle cuánto la has extrañado (aunque eso sea lo que más desees en ese momento). No olvides que si te dejó es porque en algún punto comenzó a desvalorizarte, y consciente o inconscientemente llegó a la decisión de que no eras lo que ella se merecía a su lado, así que ahora tienes que volver a recuperar la imagen de un hombre de valor, deseado, como el que cualquier mujer quisiera tener a su lado.

Algo sumamente importante es que por ningún motivo y bajo ninguna circunstancia le reproches por haberte dejado, no hagas de la cita una oportunidad para descargar tu coraje, pues lo que su inconsciente escuchará en cada uno de tus reproches será algo como "¿por qué me déjaste?, ¿qué no ves que soy tan poco valioso que me destruiste la vida cuando me dejaste, que no ves que sin ti no soy nada?" y eso es lo último que debes desear que piense si realmente la quieres recuperar. Lo que quieres que su mente piense es que eres valioso, que tienes una fuerte personalidad, que eres un guerrero que si lo lastiman se pone de pie y sigue caminando; en pocas palabras, lo que quieres que piense es que realmente vale la pena luchar y esforzarse por recuperar a alguien como tú.

Lo más preferible es que luego de saludarse le digas que eres todo oídos y que dejes que exprese lo que tenga que expresar. Y si continúa firme hasta ese momento en su deseo de volver, lo más recomendable es que le digas, sin tono de reproche, y de la manera más tranquila y relajada posible, algo como esto: "Mira, todo esto que pasó me ha ayudado a entender que soy una persona valiosa y que no me merezco a alguien que me desecha así como así de su vida como si yo fuera cualquier cosa, yo quiero, y sobre todo, me merezco a una mujer que valore el hecho de tenerme a su lado, y visto lo sucedido, no estoy muy seguro que seas precisamente tú esa mujer".

El mensaje es claro, le estás diciendo que te respetas, que te valoras y que te quieres a ti mismo, y que si ella  dejó de ver tus cualidades y virtudes como persona, hay en el mundo miles de mujeres que sí tendrán la capacidad de percibirlas y valorarlas, y a las cuales les encantaría tener a alguien como tú junto a ellas. 

A ninguna mujer mínimamente inteligente le gusta la idea de perder para siempre a alguien así, y por tanto, si su deseo de volver a estar contigo es sincero, "se pondrá las pilas", como se dice coloquialmente, para volver a ganarse tu confianza y poder tener la oportunidad de estar contigo. 

Otras recomendaciones importantes son las siguientes: 1) No le digas que la extrañas ni que la sigues queriendo, si ella te lo pregunta puedes responder de manera ambigua algo como "bueno, los sentimientos no desaparecen de la noche a la mañana, pero estamos aquí no para hablar de mi, sino de lo que tú querías decirme". 2) No intentes besarla (aunque mueras de las ganas por besarla, contrólate), si es ella la que intenta comportarse como tu novia, como si nada hubiera pasado, recuérdale que entre ella y tú no hay nada (con esto le haces saber que no eres un juguete utilizable a su antojo, que si quiere volver a tener algo contigo le va a costar esfuerzo ganárselo) y 3) No alargues demasiado la cita, una hora como máximo es más que suficiente, luego termina la misma, aduciendo que tienes otros compromisos.

Como ya lo imaginarás, mi consejo es que no vuelvas con ella luego de esa primera cita, pues antes deberás de hacer que pase por un proceso en el que demuestre con su actitud y sus acciones que realmente se dio cuenta mientras no estuvieron juntos que te quiere, que te valora y que va a demostrarte que eres importante para ella. 

Lo mejor será que no dejes establecida una fecha para una nueva cita y que le digas que en los días posteriores podrán fijar un día. Dependiendo de cual haya sido su actitud en la cita, puedes llegar a ser un poco más flexible y ser ahora tú quien le llame para ponerse de acuerdo. Pero es aconsejable que dejes pasar tres o cuatro días antes de llamarla, para no mostrarte desesperado y ansioso por volver a verla (y al mismo tiempo mantenerla a ella en la espera y con las ganas de volver a verte).

¡Mucha suerte!

Fabián Brunetti.

FORO DE AYUDA: http://www.ex-novia.com/

jueves, 7 de marzo de 2013

Mi ex me llama, ¿cómo debo contestar sus llamadas?


En este blog somos partidarios de la regla del “no-contacto”, también conocida como la famosa “desaparición”, la cual consideramos que debe aplicarse por las personas que han sido dejadas por su pareja. Ya hemos explicado en otros artículos  el por qué de esta regla (ver: "¿Qué medidas implica la regla del "No-Contacto" con tu ex?" y "¿Para qué sirve el método del No-Contacto Desaparición?”), pero ahora hablemos de una de las dudas más frecuentes sobre la aplicación de esta medida: cómo enfrentar las llamadas telefónicas de una exnovia o exnovio.

Nos hemos dado cuenta que muchas personas confunden por completo la regla del “no-contacto”, y asumen que ésta significa el rechazo absoluto y radical de cualquier clase de interacción con el o la ex.

El “no-contacto” significa no contactar por ninguna vía a la persona que rompió su relación con contigo, o sea, que no seas tú la persona que inicie un contacto, y que por tanto evites en todo momento llamarle, escribirle, buscarle, etc. Sim embargo, sabemos que pueden llegar a existir, y de hecho es muy común que existan, contactos iniciados por tu ex, a los que no tienes por qué negarte, sino más bien saber cómo manejarlos para que no afecten en tu recuperación.

Si tu ex te llama por teléfono lo más adecuado es que tomes la llamada, lo que no viola la regla del “no-contacto”, ya que no eres tú quien hizo la llamada, la persona que contactó fue tu ex.

Lo importante, es tu comportamiento y actitud durante la llamada. Recuerda que la mayoría de la veces que tu ex te busca es porque te está poniendo a prueba, no significa que quiera volver, sino que quiere saber qué estás haciendo con tu vida, y sobre todo quiere saber cuál es el nivel del control que sigue manteniendo sobre ti. Recuerda que aunque una persona termine un noviazgo, no significa que quiera perder la posibilidad de conservar a su ahora ex como una “opción B”. Por eso es muy importante la actitud que elijas adoptar durante su llamada. 

Imaginemos que hace poco tiempo te dejó tu novia, estás aplicando la regla del "no-contacto", y de pronto suena tu teléfono y es ella. Tienes dos opciones, mostrarte  débil, necesitado y dependiente, agradeciéndole que haya llamado y “se haya acordado de ti”, contándole lo mucho que la extrañas y lo mal que la estás pasando sin ella, o bien, puedes actuar como actúa la clase de hombres de los que realmente se enamoran las mujeres, o sea, como un hombre con amor propio, que se sabe lo suficientemente valioso y se respeta sí mismo.

¿Cuál es la diferencia entre elegir una y otra actitud? Piensa que si lo que tú quieres es recuperar a tu ex, mostrarte como un hombre débil y necesitado lo único que conseguirá es que ella se aparte más de ti y que reafirme que tomó una buena decisión al dejarte, pues la debilidad no es una actitud que genere atracción. Al elegir, por otra parte, una actitud de hombre independiente, feliz y recuperado (y recuerda que siempre te invito no sólo a asumir un papel cual si fueras un actor, sino a interiorizar las actitudes y hacerlas parte de tu personalidad), estarás enviando el poderoso mensaje de que eres un hombre de valor que cualquier mujer desea tener a su lado.

Una llamada de 30 segundos como máximo.

Entenderás que para un hombre valioso su tiempo lo es de igual modo, por tanto no puede darse el lujo de invertirlo en prestarle atención a una persona que decidió sacarlo de su vida.

Por tanto, tu modo de conducirte debe ser el siguiente:
  •           Contestar.
  •           Escuchar su saludo.
  •           Devover el saludo sin excesivas muestras de emotividad, pero sin ser grosero. Un simple “hola” con actitud normal es más que suficiente.
  •           Escuchar qué es lo que desea.
  •           Cortar sutilmente la conversación sin mostrarse hostil, comentándole que estás bastante ocupado, que no puedes hablar, y que hablarán en otro momento.
  •           Despedirte y colgar.

¿Pero qué pasa si llamó para pedirte abiertamente que vuelvas con ella? 

Si tu intención sigue siendo reiniciar una relación con esa persona, lo más adecuado que puedes hacer, como siempre recomiendo, es no lanzar las campanas al vuelvo ante su primer muestra de “querer volver” y que tomes esto con demasiada cautela. Lo mejor será decirle que es algo que tendrán que hablar en persona y no por teléfono, que por el momento estás ocupado y que ya la llamarás en los siguientes días para ponerse de acuerdo y establecer los detalles para una reunión. Obviamente NO LA LLAMARÁS, tu deberás seguir firme aplicando el “no-contacto”, y si su deseo de volver es real y lo suficientemente fuerte, al no recibir un llamado de tu parte, seguramente será ella la que volverá a llamarte al paso de los días. Si no vuelve a llamarte sabrás con certeza que sólo había llamado en la primera ocasión para ponerte a prueba y que su interés en volver no era del todo poderoso y genuino.

Como verás, el secreto siempre es revertir esa imagen desvalorizada que se fue creando ella de ti, y por la cual muy probablemente te dejó, para de a poco ir reconquistando la personalidad atractiva de la cual alguna vez se enamoró, y esto solo se consigue mostrando fortaleza emocional, desapego y cero dependencia, recuerda ¡humillarte no produce amor!

Sobre cómo actuar en una cita con tu ex, lo veremos en otro artículo.

Fabián Brunetti.

jueves, 29 de noviembre de 2012

"¿Por qué no puedo vivir sin mi ex novia?" Amar no es depender, ¡recupera tu amor propio!


Hace unos días recibí un correo de un lector argentino que me contaba que había leído ya todos los artículos de este blog, y que además había leído libros y textos de otros autores que hablan sobre relaciones amorosas-afectivas y de cómo manejar una situación de ruptura, pero que aún así le era imposible olvidar a su ex, y terminó su correo preguntando ¿Por qué no puedo vivir sin mi ex novia? 

Cómo verán, el no me pregunta por qué no puede olvidarla, pregunta bastante común, él va mucho más allá y se pregunta por qué le es imposible vivir sin tener a lado a su ex-pareja sentimental.

Estamos claramente ante un evidente caso de dependencia emocional-sentimental. Nuestro lector se ha vuelto adicto, dependiente, de la presencia de su ex para poder desarrollar su vida de forma normal y satisfactoria. Él está viviendo una adicción que debe ser superada y desechada, para retomar su centro y volver a convertirse en una persona autónoma e independiente.

Tanto nuestro amigo, como cualquier persona que esté leyendo estas palabras, debe grabar profundamente en su consciente y sub-consciente que el amar no significa depender, el amar no es ni debe ser la necesidad vital de contar con una persona específica a nuestro lado. La dependencia de una persona es tan nociva como la dependencia a una droga, y es un síntoma inequívoco de una bajísima autoestima y un bastante deteriorado amor propio. 

El amor, explicado desde la esfera biológico-evolutiva, es un mecanismo, una herramienta para acercar a dos personas y mantenerlas lo suficientemente unidas física y emocionalmente como para que juntos formen parte del proyecto reproductivo humano que dará paso a la siguiente generación de nuestra especie. 

Y entendido desde el plano social, que es complementario con el biológico, el amor es el acercamiento de dos personas para compartir experiencias, aprender y desarrollarse juntos durante un periodo determinado de la vida de ambos, lo que no significa, bajo ningún aspecto, que el desarrollo físico, intelectual, emocional o profesional de una persona deba de verse coartado si la otra que formaba con nosotros una pareja, decide marcharse de nuestro lado. 

El alejamiento, la ruptura, el abandono, o como se guste llamarlo, significa solamente que alguien ha salido de tu vida, no que se haya terminado tu vida. Nuestra vida es un proceso continuo que se circunscribe a un periodo de tiempo más o menos largo, un proceso que sigue su curso natural independientemente de las personas que van entrando y saliendo de ella. 

Imagina tu vida como si fuera un pequeño planeta y ahora toma como ejemplo al planeta tierra, para hacer una comparación. La tierra nació en un punto determinado del tiempo y seguramente terminará en otro, pero en medio de ese trayecto, entre su principio y su final, han entrado, y eventualmente saldrán de ella, las vidas de miles de millones de personas, sin que por ello nuestro planeta detenga su curso vital cuando la vida de alguien en específico sale de él. Lo mismo ocurre en tu vida, en ese pequeño planeta que eres tú.

Por tanto no hay, no debe de haber, en una persona emocionalmente sana y plena, ninguna justificación para que diga que su vida no puede desarrollarse sin alguien más.

¿Cuando tu ex te dejó, se llevó consigo tus pulmones, tu hígado, alguno de tus riñones, tus ojos, tu corazón o tu cerebro? Salvo que te haya tocado vivir una situación extrema con una persona con tendencias psicópatas que te haya mutilado físicamente, lo cual es bastante improbable, ya que difícilmente estarías leyendo estas líneas, no hay razón alguna para que digas que estás incapacitado para vivir sin ella o él.

En este punto muchos suelen decir, "pero es que ella me complementaba". Insisto, ¿se llevó alguno de tus órganos vitales consigo, se marchó llevándose tus piernas o tus brazos?, ¿no?, ¿estás completo, tienes todo en su respectivo lugar? ¡Entonces no te complementaba! Tú ya estabas completo antes de conocerla, estuviste completo durante la relación y sigues perfectamente completo el día de hoy, que ya no está a tu lado. 

Detente y siente tu respiración, ¿estás respirando?, apuesto a que sí. Ahora siente con tu mano el latido de tu corazón, ¿sientes cómo palpita lanzando sangre a todos los rincones de tu cuerpo? Si puedes sentirlo, te anuncio que estás vivo, y que por tanto tus células no requieren de tu ex-novia para trabajar de manera armónica y ponerte en el estado que llamamos "vivo". Y si estás vivo, no tienes ningún impedimento para desarrollar tu vida de manera plena, en armonía contigo mismo, explotando todas tus capacidades físicas e intelectuales para alcanzar tus metas y ser feliz... con la compañía de alguien o sin ella.

Empieza a quererte hoy mismo. ¡Ánimo! 


Fabian Brunetti.

martes, 21 de agosto de 2012

Facebook, ¿una herramienta para socializar o para deprimirse?




Navegando por la internet me encontré este interesante artículo que recomiendo leer a todos los lectores y lectoras de este blog.

Ya en otro artículo en este mismo blog (que pueden leer en este enlace
http://exnoviaexnovio.blogspot.mx/2011/09/miexnovia-borrarla-del-facebok-msn.htmlhemos hablado de lo absolutamente contrario a nuestro bienestar emocional, e incluso físico, que implica tener a una exnovia o exnovio entre nuestros contactos de Facebook

Hemos dejado claro que dejar en nuestra lista de "amigos" a una ex que nos ha abandonado (muy probablemente por otro) solo nos traerá fuertes dolores de cabeza... y de corazón.

Solo como aclaración al artículo: No creo que Facebook sea una herramienta para deprimirse, es una página que sirve para múltiples fines, desde pasar el tiempo libre, hablar con familiares que están lejos de nosotros, e incluso para trabajar, pero un uso poco inteligente (como tener entre tus amigos a esa exnovia que acaba de terminar contigo) es lo que puede convertir a facebook, sin duda, en un arma letal contra nuestra salud emocional.

Les dejo con el artículo.

___

Facebook, ¿una herramienta para socializar o para deprimirse?




Por: Jessica Ravitz.

Estaba extremadamente contenta durante las vacaciones hasta que Facebook me dio un doble golpe en el estómago.
Entre las primeras cosas que me percaté al abrir mi laptop fue que un amigo había comentado en las fotografías de mi exprometido; un ex del que no soy amiga en Facebook, en el que solo pienso ocasionalmente y al que no le he hablado en más de cuatro años.
No había ningun otro lugar en el que debía estar y sentía curiosidad. Así que le di clic con una mano, mientras sostenía mi café latte con la otra.
Rayos, hubiera deseado no hacerlo.
Frente a mí había fotografías de una boda. Y sin importar cuánto tiempo haya pasado y lo bien que sabía que él y yo no éramos el uno para el otro, las náuseas se apoderaron de mí; y luego vino el estallido breve de lágrimas. Verás, una cosa es escuchar que tu exprometido se casó y, otra, es descubrirlo mientras era abofeteada con su imagen besando a su hermosa novia.
En ese momento, antes de que pudiera estar genuinamente feliz por él, era una mujer de 43 años que odiaba Facebook. Pero gracias a mis amigos que supieron de mi experiencia a través de Facebook (sí, noto la ironía), rápidamente me di cuenta de que no estaba sola. Muchos otros habían tenido esos momentos en los que, en pocas palabras, Facebook apesta.
Por supuesto, están los exnovios, incluyendo quienes dijeron que no querían tener hijos pero ahora sostienen a recién nacidos. Pero también considera a aquellos lidiando con la infertilidad, quienes son sorprendidos con fotografías de ultrasonidos y anuncios de bebés. O a la recién divorciada madre de tres hijos que trabaja para construir una nueva vida normal pero es derribada cada vez que ve álbumes de vacaciones de familias felices, aparentemente perfectas e intactas. ¡Ah!, y no te olvides del chico con una carrera derrumbada que debe ver cómo se dispara la carrera de otro.
No puedo evitar pensar en los chicos de veintitantos años que corren de aquí para allá en los cuarteles de Facebook, demasiado jóvenes para conocer el dolor de no poder tener hijos o los matrimonios fallidos de varias décadas.
¿Qué saben sobre ese tipo de desafíos en la vida?
A un amigo de la universidad, quien como yo no era amigo de su ex, le fue peor. Su exnovia se casó dos veces, en dos continentes diferentes, y entonces (justo cuando pensó que estaba en una zona segura), su expareja tuvo una recepción adicional.
“No podía escaparme”, dijo. “Persistió en mí y no podía salir”.
Y en el mundo actual de Facebook, añadió, no es suficiente moverte del dolor a la aceptación. También sentimos presión de hacer “me gusta” a lo que vemos.
“Si estuviera hablando con un amigo y dijera, 'estoy bien. Ya lo superé. Estoy feliz por ella’, y él sacara una fotografía de ella en la playa con su vestido de novia y dijera, ‘¿Ah sí? Ve esto. ¿Ahora cómo te sientes?’ Probablemente tendría que golpearlo”, escribió.
Por supuesto, Facebook ofrece opciones de configuración de privacidad y formas para bloquear a la gente, que puede ser tranquilizante si, a diferencia de mí, puedes mantenerte al día sobre cómo funcionan. Pero te guste o no, en un mundo donde ser parte de Facebook parece ser algo sin escapatoria, hay una nueva realidad. Es una en la que pequeñas dagas personales pueden ser lanzadas hacia a ti cuando menos las esperas.
Un experto en redes sociales, que se negó a ser nombrado pero trabaja para ponernos en esa red (sí, noto la ironía), dijo esto en respuesta a mis preocupaciones.
“Por cada exnovia desanimada por la fotografía de un exnovio hay familias reunidas, donaciones de riñón ofrecidas, viejos amigos reconectándose, reuniones de familia planeadas”, escribió en un correo electrónico.
“Solo porque Facebook existe no significa que hay un nuevo problema; las mujeres con problemas de infertilidad no pueden evitar ver a mujeres embarazadas en la calle o tampoco ver a bebés en carriolas, y las personas recién divorciadas o que acaban de romper con alguien no pueden evitar ver a parejas felices en la banqueta”.
Puntos fantásticos, por supuesto. Me he beneficiado de todo lo que es bueno y poderoso de Facebook. Ni siquiera culpo a la empresa. Sólo reconozco formalmente que a veces, bueno, puede apestar. Puede arruinarte la cabeza y corazón en una forma en la que los extraños en la calle no pueden.
La feliz pareja que se besa en la banqueta virtual de Facebook puede incluir al ex. La novia, sonriente, que se pasea por Facebook en el brazo de otro hombre puede ser la que te arrancó el corazón y lo pisó. Y esas nuevas mamás empujando carriolas en Facebook, las que tienen fotografías perfectas de ultrasonido y fueron capaces de terminar su embarazo, pueden ser las chicas de la preparatoria que te hicieron sentir insegura, las compañeras de cuarto de la universidad con las que alguna vez competiste, las primas que parecía que tenían todo cuando tu seguías luchando.
“Facebook es un lugar feliz, para personas felices, publicando momentos felices”, dijo un amigo, quien ha tenido un año difícil. “Así que cuando estás en una situación de vida difícil, puede volverse un lugar terriblemente doloroso para visitar”.
Muy cierto, pero la cosa es que cuando me abofetearon con las fotografías de boda de mi exprometido, estaba en un lugar feliz; nada cerca de una situación difícil de vida. No tenía razón para evitar la visita. Fue el momento Facebook lo que me puso en un lugar doloroso.
Como quitarte un curita, escuché las noticias de su matrimonio y vi la prueba en segundos. Y, francamente, apestó.
La buena noticia es que, me recuperé rápidamente. Media hora después, estaba bañándome en la luz del sol y honestamente puedo decir que estaba feliz por él.
Pero lo sé, tuve suerte. Hay muchos otros para quienes los golpes de Facebook duran más. Por esa misma razón, no me puede “gustar” esa parte de nuestra nueva realidad.

lunes, 6 de agosto de 2012

[Diccionario Mujer-Español] Traductor de las más populares frases femeninas.


Seguro conoces y has usado alguna vez el famoso diccionario ingles-español/español-inglés o alguna otra variante con el significado de las palabras o frases usuales de un idioma a otro. 
Pues esta vez te dejamos con un breve diccionario del que seguramente no has escuchado nunca antes. Es el diccionario mujer-español, para facilitar el entendimiento y la comunicación con las mujeres. 
Teniendo en cuenta que la jerga de las mujeres no se basa en el uso de palabras individuales con un significado distinto, sino en alterar el significado de frases completas, este diccionario se encarga de traducir frases enteras, en vez de palabras.
_______
En negrita la frase de la mujer, y debajo, la traducción. Empecemos con una clásica:


“Tengo dudas sobre nuestra relación / no sé lo que quiero / necesito reflexionar sobre nuestra relación / no estoy preparada para esta relación”.
“No te quiero. Si te quisiera, no tendría dudas, no necesitaría reflexionar sobre nuestra relación y estaría preparada para mantenerla”.

“Esta noche no me apetece”
"Esta es mi forma de castigarte por lo que me has dicho/hecho antes. Aquí mando yo".

“No pasa nada, no me molesta”.
“Esta noche no va a haber sexo”.

“Que sí, que ya se me ha pasado el enfado”.
“Ya me lo pagarás”.

“¿O sea que prefieres bajarte al bar a ver el fútbol a estar conmigo?”.
“Quiero tenerte dominado y que me lo demuestres resignándote a no disfrutar de tus aficiones cuando yo así lo decida, por simple capricho”.

“Quiero que sea inteligente, sensible y cariñoso”.
“Quiero que sea alto, guapo, macizo, malote (aunque corra el riesgo de que me pegue) y si además tiene dinero, me caso con él”.

 “Yo nunca hago esto en la primera cita”.
 “Soy tan promiscua como una actriz porno en celo, pero quiero que pienses que no es así por el qué dirán, y para que te creas tan especial como para haber motivado que lo haya hecho contigo así de fácil”.

"Tenemos que hablar".
"Por fin me he decidido a dejarte por mi compañero de trabajo/facultad.

"Estoy confundida".
"Confundida nada, estoy 100% segura de que me gusta otro".

"Te amo".
"Ahora tú dime que me amas mucho más".

"Haz lo que quieras".
"Ni te atrevas a hacer lo que tú quieras, porque vas a tener muchos problemas".

“Será mejor que cortemos. Es lo mejor para los dos”.
“Te voy a dejar por otro”.

“Será mejor que cortemos. Es por tu bien”.
“Te voy a dejar por otro”.

 "Creo que necesitamos un tiempo"
"Ya tengo a otro y solo necesito dejarte a ti para empezar una relación con él".

"Quiero que quedemos como amigos"
"Quiero probar con otro que me gusta, pero por si no resulta te necesito a mi disposición en el banco de suplentes"

“¿Me has sido infiel alguna vez?”.
“Te voy a dejar por otro, así que te tiro de la lengua a ver si hay suerte y me facilitas el trabajo de llevarme el hijo, la casa y la mitad de tu sueldo”.

“Nunca te he sido infiel”.
“Infeliz… si tú supieras…”.

“Es sólo un amigo”.
“Cuando me decida, te dejo por él”.

“Sólo te quiero como amigo”.
“Sólo te quiero usar para desahogarme contándote mis problemas sobre mi novio o ligues, nada que ver con lo que los hombres entendéis como ‘amigo’”.

“Eres muy lindo y buena persona”.
“Ni loca voy a ser tu novia”.

“Yo no te merezco”.
“Tú no me mereces”.

“Eres el primero”.
“Eres el primero… de este barrio, ji,ji,ji”.

"Júrame que nunca me vas a dejar"
"Esto se lo he hecho jurar a todos mis exnovios, y al final los he dejado yo a todos".

"No tengo ojos para nadie más"
"Esto también se lo voy a decir a mi siguiente novio".

"Si me dejas me muero".
"En realidad quien te va a dejar soy yo, el día que aparezca a quien considere un mejor prospecto para ser el padre de mis hijos".

“Me alegro que mi amiga se haya echado ese novio”.
“Maldita zorra, qué suerte ha tenido. A ver si me lo puedo ligar yo”.

“¿Crees que he engordado?”.
“Quiero que me subas la autoestima piropeándome”.

“¿Te gusta mi nuevo peinado?”.
“Quiero que piropees mi nuevo peinado, te guste o no, para que me subas la 
autoestima”.

“Me puse lo primero que encontré” 
"Me pasé dos horas viendo qué ponerme, así que mas te vale que lo notes y me digas lo divina que estoy para inflar más mi ego”.

“Soy una mujer maltratada”.
“Jejeje, me voy a quedar con todo y le voy a dejar en la calle”.

“No te preocupes, me he tomado la píldora“.
“No me he tomado nada, quiero quedar embarazada para amarrarte a mi lado (y que me mantengas)”.

“No me gusta ese amigo tuyo”.
“No me gusta que salgas con ese golfo, te va a conseguir mujeres”.

“No, eso no”.
“Sí, pero no quiero que pienses que soy una guarra”.

“No te preocupes, le puede pasar a cualquiera”.
“Espero que las próximas veces no se confirme que eres impotente o me tendré que buscar otro".

“No, tengo novio”.
“Vamos a otra parte, donde no estén mis amigas”.

“Hola, ¿cómo te llamas?”.
“Tú vas a ser mío”.

“No voy a tener sexo contigo todavía”.
“Sigue ahí, donde estabas antes, en el cuello, … harás conmigo lo que quieras”.
____
¿Conoces alguna otra? Déjala en un comentario. 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...