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jueves, 22 de mayo de 2014

Sufrir por tu exnovia es como morir de hambre parado frente a un banquete.

El mundo está lleno de mujeres hermosas.
Hace alrededor de tres semanas fui contactado por un viejo amigo, al cual tenía algún tiempo sin ver. Era un domingo al mediodía y me comentó que la noche anterior había visto a su ex-novia en una pequeña cena en casa de un amigo en común, una chica con la que duró más de 4 años de noviazgo y quien lo había dejado más de tres años atrás (por otro, para no variar).

Aunque tenía más de un año sin verlo ni hablar con él,  sabía por la última vez que nos habíamos encontrado a tomar un café, que estaba muy bien, que lo de su ex era historia muerta y enterrada, que estaba feliz haciendo su vida, enfocado en sus proyectos y que ya había salido con algunas otras mujeres.

Me sorprendió que me dijera que no solo había visto a su ex, sino que no pudo dormir durante toda la noche pensando en ella y en lo que había sido su relación, que verla “le removió” todos los recuerdos y hasta se ilusionó con recuperar el contacto con ella y ver qué podía pasar.

También me preguntó si era posible que aun estuviera enamorado de ella, si existía la posibilidad de que después de más de tres años la siguiera amando.

Este caso, espero que les quede claro, no tiene nada que ver con el amor, no se trata de un film de romance hollywoodense, donde los dos locos enamorados que por alguna extraña circunstancia se habían separado tiempo atrás se reencuentran al paso de los años y se dan cuenta que la llama del amor sigue encendida, que nunca se dejaron de amar y que están listos para reiniciar su romance y vivir juntos el resto de sus días. No, esta es la vida real y ante lo que estamos es ante un típico caso de simple nostalgia, y también, por lo que investigué más tarde, de necesidad.

Inmediatamente le pregunté si tenía pareja, o si estaba saliendo con alguien, me contó que hace ya casi un año que no salía con ninguna mujer, que había pasado por una serie de problemas laborales y por tanto también económicos bastante fuertes, lo que lo obligaron a volver a vivir a casa de sus padres y a depender de ellos en gran medida, hechos que le golpearon fuertemente en su autoestima y seguridad como hombre y como persona.

Me contó que había dejado el gimnasio por no poder pagarlo, que ya casi no salía por que no tenía ni dinero ni ánimo para hacerlo y que a veces salía a hacer las compras de la casa al supermercado para ayudar con alguna labor y de paso para despejarse un poco y ver gente. Asumí que mi amigo estaba ya en medio de una depresión, quizá no tan grave, pero una depresión al fin de cuentas.

Él me preguntó por qué le hacía preguntas sobre otras mujeres o su vida personal en lugar de darle un consejo sobre su ex, ya que quería llamarla. Le dije que indagué sobre otros temas para comprobar la teoría que tenía en la cabeza, la cual efectivamente había comprobado.

Mi amigo se estaba auto-engañando y estaba a punto de humillarse  y sacrificar aun más del poco amor propio que le quedaba debido a la difícil situación por la que atravesaba.

Ver a su ex le rememoró una época que fue buena, una época en la cual se encontraba feliz y dichoso porque tenía pareja, empleo, independencia, etc., lo que lo llevó a construirse una idealización de su exnovia (y no hay nada peor que idealizar a una ex o a cualquier otra persona), a creer que buscándola podría convencerla de volver atrás y ser la bella y feliz pareja que fueron algún día.

Obviamente le recomendé no contactar a su ex, pues él no estaba viendo las cosas fríamente como yo lo hacía, él había olvidado la lección de que “quien se va, (y se da cuenta de que te quiere) vuelve sin que le llamen”. Si ella jamás dio una sola muestra de interés en más de tres años, era por algo y buscarla solo le haría más daño. Hizo caso a mi recomendación solo a medias, pues aunque no la llamó, sí preguntó a un antiguo amigo en común por ella, y éste le contó que la chica tenía novio, bastante formal y que hasta estaban pensando en casarse.

Grave error, jamás debió haber indagado en la vida de su ex (en el 99.99% de los casos indagar qué pasa con tu ex no deja nada bueno), y menos en el estado emocional en el que se encontraba. Esa noticia lo único que hizo fue incrementar su depresión.

Cuando volvió a llamarme y me comentó que había investigado eso sobre su ex, me dijo que le dolía saber que tenía novio, y que al verla, él había pensado que quizá ella era el “amor de su vida”, pues nunca le fue tan bien con ninguna de las mujeres con las que después salió, y que ahora con su ex por casarse, estaba condenado a quedarse solo.

Como lo dije más arriba, este chico no estaba enamorado, no sentía amor, era solo nostalgia por idealización y necesidad, así que al pedirme ayuda decidí que lo necesario era hacerle ver que vivía en un mundo basto, abundante, repleto de mujeres, por lo que pensar que iba a quedarse solo era una reverenda tontería.

Le invité a que programara algunas salidas donde no tuviese que gastar dinero, como salir a un enorme parque que se encuentra cerca de su casa, a la hora en la que todo el mundo sale a caminar, a hacer ejercicio o pasear al perro. Le pedí que lo hiciera con buena actitud, que se olvidara del pesimismo por un rato, que saliera a observar todo lo que hubiera a su alrededor, le dije que lo hiciera por tres días seguidos, durante dos horas al día.

Después del tercer día me reuní con él y le pregunté qué tal con sus paseos, que me dijera que es lo que le había llamado más la atención y me dijo sin dudar “pues qué va a ser? Las mujeres, obvio” y sonrió, algo que imagino no hacía desde hace mucho tiempo. Me dijo que jamás había notado la inmensa cantidad de mujeres que hay en ese parque a esa hora, que a donde sea que volteara había una mujer más linda que la anterior, que se veían espectaculares en ropa deportiva, que había morenas, blancas, altas, bajas, de todo tipo. Entonces le pregunté “¿y pensaste en tu exnovia?”, a lo que me dijo “sí, un poco, la verdad, pero por momentos ni me acordaba con las hermosuras que iban pasando por ahí”, luego le cuestioné “¿y alguna era más linda que tu ex?”, y contestó “ah, claro, muchas eran más lindas”.

Mi amigo, debido al bache personal por el que estaba pasando, había idealizado a su exnovia y a la relación que había tenido con ella, pues además no debemos pasar por alto que él recordó los mejores momentos de la relación, pero no aquellos donde ella lo comenzó a despreciar, a tratarlo con indiferencia, a darle prioridad a otras personas para por último terminar diciéndole que “estaba confundida y necesitaba un tiempo” para a las pocas semanas ponerse de novia de otro.

Cuando lo motivé a darse cuenta de la abundancia de personas que hay ahí afuera, y de entre las cuales seguramente habría muchas con las que podría compaginar, que lo podrían valorar, e incluso lo podrían hacer más feliz de lo que fue en cualquier otra relación pasada, su perspectiva cambió por completo, y terminó aceptando, ya viendo las cosas más en frío, que quizá lo de su exnovia había sido un simple ataque de nostalgia, pues recordó que tiempo atrás, cuando salía con otras mujeres, ni siquiera recordaba a su ex.

Es obvio decir que su problema no se resolvió en esa “terapia express” de tres días, pues aunhabía otros temas por solucionar, como encontrar un trabajo, encontrar actividades personales que lo hicieran volver a su eje y centrarse en sí mismo, etc., pero sin duda fue un gran comienzo, una salida del punto de arranque que tarde o temprano lo hará llegar a la meta.

Le recomendé seguir haciendo esto más seguido y en muchos otros lugares, ya que ayudaba yendo a hacer las compras al centro comercial, le sugerí que cuando fuera aprovechara para observar la inmensa cantidad de mujeres que pasean por esos lugares, no para que se vuelva un pervertido, claro está, sino para que afirme una y otra vez que vivimos en un mundo abundante en personas (en este caso de mujeres), y que interiorice la idea de que amargarse la existencia, y estancar nuestro desarrollo como seres humanos por una sola persona en particular que ya no está más en nuestra vida, es simplemente absurdo e irracional.

Si estás pasando por los mismos estados de idealización, apego y dependencia de una exnovia o exnovio, te invito a reflexionar y seguir estos mismos tips, sal, mira a tu alrededor, date cuenta que estás eligiendo morir de hambre por no tener acceso a un solo platillo cuando estás enfrente de un gigantesco banquete.

Fabián Brunetti.

jueves, 27 de junio de 2013

¿Es posible recuperar a una exnovia rogándole para que vuelva?

Cuando estamos en una relación amorosa, y realmente queremos a la otra persona, es muy normal que tengamos sembradas expectativas y esperanzas, que hayamos ido construyendo, durante el tiempo en que hemos estado en pareja, un sinnúmero de planes y sueños para el futuro con la persona que amamos. Todo esto es hasta cierto punto normal, pues el ser humano por naturaleza es un ser que proyecta y planifica a futuro, pero el problema con tener una excesiva certeza sobre lo que ocurrirá a futuro, dando por sentado que todo ocurrirá tal y como lo planeamos, es que cuando nuestra pareja decide dejarnos, trastocando todos esos planes y promesas, entramos en un estado de terrible desesperación, ansiedad, e incluso miedo, por la incertidumbre de lo que nos ocurrirá sin la otra persona. 

Es ese temor, esa ansiedad y desesperación, la que nos nubla el razonamiento y nos lleva a cometer toda clase de atentados contra nuestra dignidad como personas cuando nuestra novia, ahora ex, decide partir de nuestro lado. Lo más común, pero al mismo tiempo más equivocado, es pensar que la fórmula más eficaz y poderosa para hacer que vuelva es rogarle. Sí, pedirle, suplicarle que vuelva a nuestro lado, que recapacite y eche atrás su decisión. Se le recuerda (como si no lo supiera) cuánto la amamos, cuán importante es en nuestras vidas, y en el colmo de la auto-degradación, hasta llegamos a  pedirle que tenga un poco de piedad, y que "por favor" regrese, que piense en el dolor que está provocando con su decisión.

Como ya lo he comentado en otras entradas de este blog, contrario a las creencias guiadas por la desesperación, en realidad la auto-degradación, la humillación y la debilidad emocional solo funcionan como poderosos repelentes de mujeres. Desde que el homo sapiens es homo sapiens, y probablemente aun desde antes, las hembras buscan y se sienten atraídas por machos con características de liderazgo, vigorosos, con firmeza, todo, absolutamente todo lo contrario a un hombre necesitado que arrastra por los suelos toda su dignidad a cambio de no quedarse solo. 

Y en el caso de las mujeres no es del todo distinto, pues aunque hay que ser claros al señalar que, a diferencia de las hembras, biológicamente el macho está configurado para concentrarse más en los aspectos físicos (belleza y juventud), que en los aspectos de personalidad y carácter del sexo femenino, también es cierto que el hombre busca mujeres equilibradas, con vitalidad y otras cualidades emocionales que le permitan ser un buen prospecto como la futura madre de sus hijos, por lo que una mujer que ruega, llora y suplica todo el tiempo por amor lo único que conseguirá es terminar por fastidiar y alejar aun más a su ex-pareja. 

Sin embargo, a pesar de todo lo que he comentado hasta aquí, es cierto que hay casos donde una ex ha vuelto con la persona que dejó debido a los ruegos y las súplicas de éste. 

Por tanto, a la pregunta que se plantea en el título de este texto, sobre si es posible que una ex regrese gracias a los ruegos, la respuesta es sí, sí es posible, pero es altamente improbable. Estos casos son la excepción, no la regla. Son verdaderamente raros los casos en los que una ex decide volver porque la otra persona le ruegue, así que hablando en meros términos de posibilidades, las que tiene un "rogón" son casi nulas, pues aunque no hay un dato matemático preciso, la experiencia que tengo de años analizando relaciones de noviazgo, matrimonio, etc., me indican que no más de cuatro o cinco personas de cada 100 vuelven gracias a que les hayan rogado. Y lo que es peor aun, las relaciones restablecidas gracias a las súplicas son tan débiles que por lo general no duran demasiado antes de volver a disolverse.  

Así que a quienes se hacen esa pregunta yo les hago una mucho más importante: ¿creen que es conveniente y deseable recuperar a una exnovia que siente lástima por nosotros gracias a los ruegos y las súplicas que le hemos expresado? 

Creo que la pregunta se responde por sí misma, pues nadie en este mundo, que se valore como ser humano, y se tenga algo de amor propio, puede desear provocar lástima en los otros, y muchos menos, en una expareja. Una persona emocionalmente equilibrada debe desear encontrar a otra persona que quiera estar con ella única y exclusivamente por amor, nunca por compasión.

Además, por si fuera poco, como ya lo comenté en un párrafo más arriba, buscar recuperar a una ex pidiéndole que vuelva ni siquiera vale la inversión de energías (y hasta económica) que eso implica, pues una persona que vuelve tan sólo por lástima se va a volver a marchar más temprano que tarde, pues se puede decir que está en la relación contra su voluntad, sin el deseo ni el gusto de estar ahí, como si estuviera cumpliendo con un deber molesto. 

Es por todo esto que aunque existen algunas posibilidades de conseguir algo rogando, en este blog nos oponemos rotundamente a esa medida, pues en este sitio siempre buscamos, antes que cualquier otra cosa, el bienestar emocional de la persona que ha sido abandonada por su pareja, y en segunda instancia, de ser posible, deseable y conveniente, buscamos que se pueda restablecer la relación, pero siempre, en todos los casos, y como un principio irrenunciable, buscamos que todo objetivo sea logrado sin que sea anulada la dignidad, el orgullo y la independencia de la persona. 

¡Menos ruegos, más amor propio!

Fabián Brunetti.

miércoles, 3 de abril de 2013

¿Cómo actuar en una cita con tu exnovia?

En la entrada anterior de este blog vimos cómo debes actuar si te llama tu ex, y dijimos que lo más sano es no engancharse en conversaciones largas y que no te muestres entregado ni necesitado, que contestes con normalidad y que si tu ex no tiene nada importante qué decir, termines de la conversación lo más rápido posible, alegando que estás bastante ocupado para hablar.

Pero ahora veamos un escenario diferente, donde tu ex te llama y te dice sin medias tintas que te extraña y que quiere que "vuelvan a empezar" que se den "otra oportunidad" o mucho más directamente "quiero volver contigo". Mi recomendación ante esta clase de escenarios siempre es la misma: tomar las cosas con muchísima cautela, pues son muchos los que luego de escuchar esta clase de frases pensaron que ya habían logrado el tan ansiado regreso con su ex y prácticamente acuden al "reencuentro" con una botella helada de champagne para celebrar, para luego darse un duro y doloroso golpe contra la realidad cuando comprueban que su ex había dicho tales cosas en un arrebato emocional porque estaba pasando un mal momento, y ya más "razonadamente", les dice algo como "es que en realidad no estoy segura, no sé lo que quiero, no sé si es una buena idea que volvamos, vayamos despacio y seamos amigos".

Lo mejor es que si tu exnovia te llamó para pedirte volver (y si acaso todavía tienes interés en recuperárla) , le hagas saber que es un tema que no pueden tratar por teléfono y que sería mejor tratarlo en persona. En este punto podrías poner a prueba su verdadero interés, diciéndole que ya le devolverás el llamado después para acordar una cita, y lo mejor sería no volver a llamarla y esperar si es ella la que vuelve a llamar, mostrando con ello su interés en recuperarte y reiniciar su relación. 

Sé y comprendo que cuando se desea recuperar a una ex que te ha expresado su deseo de volver es muy difícil esperar a su siguiente llamado (por el miedo a "perder tu oportunidad" si no la llamas), pero a pesar de tus miedos o tu ansiedad, debes de entender que es la mejor manera de comprobar que al menos tiene un interés sincero de reunirse a hablar,  ¿o acaso si fueras tú el que la dejó y tuvieras interés en recuperárla, no la volverías a llamar?

Si vuelve a llamarte pueden acordar una cita, pero que sea en algún café o en cualquier otro lugar público por el estilo, no cometas el error de establecer la cita en su casa, pues en este periodo se trata de comprobar su verdadero interés, y no que le hagas visitas a domicilio. 

Una vez habiéndose encontrado, lo mejor es que saludes simplemente con cordialidad, y no que te lances a sus brazos para decirle cuánto la has extrañado (aunque eso sea lo que más desees en ese momento). No olvides que si te dejó es porque en algún punto comenzó a desvalorizarte, y consciente o inconscientemente llegó a la decisión de que no eras lo que ella se merecía a su lado, así que ahora tienes que volver a recuperar la imagen de un hombre de valor, deseado, como el que cualquier mujer quisiera tener a su lado.

Algo sumamente importante es que por ningún motivo y bajo ninguna circunstancia le reproches por haberte dejado, no hagas de la cita una oportunidad para descargar tu coraje, pues lo que su inconsciente escuchará en cada uno de tus reproches será algo como "¿por qué me déjaste?, ¿qué no ves que soy tan poco valioso que me destruiste la vida cuando me dejaste, que no ves que sin ti no soy nada?" y eso es lo último que debes desear que piense si realmente la quieres recuperar. Lo que quieres que su mente piense es que eres valioso, que tienes una fuerte personalidad, que eres un guerrero que si lo lastiman se pone de pie y sigue caminando; en pocas palabras, lo que quieres que piense es que realmente vale la pena luchar y esforzarse por recuperar a alguien como tú.

Lo más preferible es que luego de saludarse le digas que eres todo oídos y que dejes que exprese lo que tenga que expresar. Y si continúa firme hasta ese momento en su deseo de volver, lo más recomendable es que le digas, sin tono de reproche, y de la manera más tranquila y relajada posible, algo como esto: "Mira, todo esto que pasó me ha ayudado a entender que soy una persona valiosa y que no me merezco a alguien que me desecha así como así de su vida como si yo fuera cualquier cosa, yo quiero, y sobre todo, me merezco a una mujer que valore el hecho de tenerme a su lado, y visto lo sucedido, no estoy muy seguro que seas precisamente tú esa mujer".

El mensaje es claro, le estás diciendo que te respetas, que te valoras y que te quieres a ti mismo, y que si ella  dejó de ver tus cualidades y virtudes como persona, hay en el mundo miles de mujeres que sí tendrán la capacidad de percibirlas y valorarlas, y a las cuales les encantaría tener a alguien como tú junto a ellas. 

A ninguna mujer mínimamente inteligente le gusta la idea de perder para siempre a alguien así, y por tanto, si su deseo de volver a estar contigo es sincero, "se pondrá las pilas", como se dice coloquialmente, para volver a ganarse tu confianza y poder tener la oportunidad de estar contigo. 

Otras recomendaciones importantes son las siguientes: 1) No le digas que la extrañas ni que la sigues queriendo, si ella te lo pregunta puedes responder de manera ambigua algo como "bueno, los sentimientos no desaparecen de la noche a la mañana, pero estamos aquí no para hablar de mi, sino de lo que tú querías decirme". 2) No intentes besarla (aunque mueras de las ganas por besarla, contrólate), si es ella la que intenta comportarse como tu novia, como si nada hubiera pasado, recuérdale que entre ella y tú no hay nada (con esto le haces saber que no eres un juguete utilizable a su antojo, que si quiere volver a tener algo contigo le va a costar esfuerzo ganárselo) y 3) No alargues demasiado la cita, una hora como máximo es más que suficiente, luego termina la misma, aduciendo que tienes otros compromisos.

Como ya lo imaginarás, mi consejo es que no vuelvas con ella luego de esa primera cita, pues antes deberás de hacer que pase por un proceso en el que demuestre con su actitud y sus acciones que realmente se dio cuenta mientras no estuvieron juntos que te quiere, que te valora y que va a demostrarte que eres importante para ella. 

Lo mejor será que no dejes establecida una fecha para una nueva cita y que le digas que en los días posteriores podrán fijar un día. Dependiendo de cual haya sido su actitud en la cita, puedes llegar a ser un poco más flexible y ser ahora tú quien le llame para ponerse de acuerdo. Pero es aconsejable que dejes pasar tres o cuatro días antes de llamarla, para no mostrarte desesperado y ansioso por volver a verla (y al mismo tiempo mantenerla a ella en la espera y con las ganas de volver a verte).

¡Mucha suerte!

Fabián Brunetti.

jueves, 7 de marzo de 2013

Mi ex me llama, ¿cómo debo contestar sus llamadas?


En este blog somos partidarios de la regla del “no-contacto”, también conocida como la famosa “desaparición”, la cual consideramos que debe aplicarse por las personas que han sido dejadas por su pareja. Ya hemos explicado en otros artículos  el por qué de esta regla (ver: "¿Qué medidas implica la regla del "No-Contacto" con tu ex?" y "¿Para qué sirve el método del No-Contacto Desaparición?”), pero ahora hablemos de una de las dudas más frecuentes sobre la aplicación de esta medida: cómo enfrentar las llamadas telefónicas de una exnovia o exnovio.

Nos hemos dado cuenta que muchas personas confunden por completo la regla del “no-contacto”, y asumen que ésta significa el rechazo absoluto y radical de cualquier clase de interacción con el o la ex.

El “no-contacto” significa no contactar por ninguna vía a la persona que rompió su relación con contigo, o sea, que no seas tú la persona que inicie un contacto, y que por tanto evites en todo momento llamarle, escribirle, buscarle, etc. Sim embargo, sabemos que pueden llegar a existir, y de hecho es muy común que existan, contactos iniciados por tu ex, a los que no tienes por qué negarte, sino más bien saber cómo manejarlos para que no afecten en tu recuperación.

Si tu ex te llama por teléfono lo más adecuado es que tomes la llamada, lo que no viola la regla del “no-contacto”, ya que no eres tú quien hizo la llamada, la persona que contactó fue tu ex.

Lo importante, es tu comportamiento y actitud durante la llamada. Recuerda que la mayoría de la veces que tu ex te busca es porque te está poniendo a prueba, no significa que quiera volver, sino que quiere saber qué estás haciendo con tu vida, y sobre todo quiere saber cuál es el nivel del control que sigue manteniendo sobre ti. Recuerda que aunque una persona termine un noviazgo, no significa que quiera perder la posibilidad de conservar a su ahora ex como una “opción B”. Por eso es muy importante la actitud que elijas adoptar durante su llamada. 

Imaginemos que hace poco tiempo te dejó tu novia, estás aplicando la regla del "no-contacto", y de pronto suena tu teléfono y es ella. Tienes dos opciones, mostrarte  débil, necesitado y dependiente, agradeciéndole que haya llamado y “se haya acordado de ti”, contándole lo mucho que la extrañas y lo mal que la estás pasando sin ella, o bien, puedes actuar como actúa la clase de hombres de los que realmente se enamoran las mujeres, o sea, como un hombre con amor propio, que se sabe lo suficientemente valioso y se respeta sí mismo.

¿Cuál es la diferencia entre elegir una y otra actitud? Piensa que si lo que tú quieres es recuperar a tu ex, mostrarte como un hombre débil y necesitado lo único que conseguirá es que ella se aparte más de ti y que reafirme que tomó una buena decisión al dejarte, pues la debilidad no es una actitud que genere atracción. Al elegir, por otra parte, una actitud de hombre independiente, feliz y recuperado (y recuerda que siempre te invito no sólo a asumir un papel cual si fueras un actor, sino a interiorizar las actitudes y hacerlas parte de tu personalidad), estarás enviando el poderoso mensaje de que eres un hombre de valor que cualquier mujer desea tener a su lado.

Una llamada de 30 segundos como máximo.

Entenderás que para un hombre valioso su tiempo lo es de igual modo, por tanto no puede darse el lujo de invertirlo en prestarle atención a una persona que decidió sacarlo de su vida.

Por tanto, tu modo de conducirte debe ser el siguiente:
  •           Contestar.
  •           Escuchar su saludo.
  •           Devover el saludo sin excesivas muestras de emotividad, pero sin ser grosero. Un simple “hola” con actitud normal es más que suficiente.
  •           Escuchar qué es lo que desea.
  •           Cortar sutilmente la conversación sin mostrarse hostil, comentándole que estás bastante ocupado, que no puedes hablar, y que hablarán en otro momento.
  •           Despedirte y colgar.

¿Pero qué pasa si llamó para pedirte abiertamente que vuelvas con ella? 

Si tu intención sigue siendo reiniciar una relación con esa persona, lo más adecuado que puedes hacer, como siempre recomiendo, es no lanzar las campanas al vuelvo ante su primer muestra de “querer volver” y que tomes esto con demasiada cautela. Lo mejor será decirle que es algo que tendrán que hablar en persona y no por teléfono, que por el momento estás ocupado y que ya la llamarás en los siguientes días para ponerse de acuerdo y establecer los detalles para una reunión. Obviamente NO LA LLAMARÁS, tu deberás seguir firme aplicando el “no-contacto”, y si su deseo de volver es real y lo suficientemente fuerte, al no recibir un llamado de tu parte, seguramente será ella la que volverá a llamarte al paso de los días. Si no vuelve a llamarte sabrás con certeza que sólo había llamado en la primera ocasión para ponerte a prueba y que su interés en volver no era del todo poderoso y genuino.

Como verás, el secreto siempre es revertir esa imagen desvalorizada que se fue creando ella de ti, y por la cual muy probablemente te dejó, para de a poco ir reconquistando la personalidad atractiva de la cual alguna vez se enamoró, y esto solo se consigue mostrando fortaleza emocional, desapego y cero dependencia.

Sobre cómo actuar en una cita con tu ex, lo veremos en otro artículo.

Fabián Brunetti.

jueves, 24 de enero de 2013

¿Qué clase de hombres les gustan a las mujeres?


Estimado lector, esta vez quiero hablar del apasionante tema de la seducción.

Como sabes, este blog está destinado a orientar y aconsejar a las personas que han sido abandonadas o "dejadas" por sus parejas, con el objetivo, principalmente, de que se puedan recuperar sentimental y emocionalmente lo más rápido posible, a fin de que puedan volver a llevar adelante una vida sin dolor, que se desenvuelvan en un ambiente emocional sano que les permita desarrollarse normalmente y poder seguir conociendo a otras mujeres, dejando para siempre en el pasado el apego o la dependencia que sienten por sus ex novias.

Pero también, si esa es tu decisión, los consejos de este sitio web te pueden ayudar a recuperar a tu ex novia, pues aquí siempre encontrarás información seria y profunda, basada en conocimientos científicos como la psicología evolucionista, sobre la forma en que debes de conducirte y la personalidad con la que debes de contar, para ser nuevamente valioso, atractivo y codiciado por tu ex novia.

En cualquiera de los dos escenarios, ya sea que estés absolutamente decidido a superar por completo a tu ex y desees convertirte en un hombre independiente y pleno, capaz de conquistar a las mujeres que eventualmente aparecerán en tu vida de aquí en adelante, o que desees convertirte en el seductor ante el cual caerá rendida tu ex, necesitas saber qué clase de hombres son los que les gustan a las mujeres.

Vayamos al grano: A las mujeres les gustan los líderes. En todos los tiempos, bajo todas las culturas y pese a las particularidades de cada una de ellas, que suelen hacer a unas tan distintas de otras, la verdad es que en todas encontramos que las mujeres siempre se han sentido sumamente seducidas y atraídas por los ejemplares masculinos que han sido, de una o de otra manera, los líderes en cada una de esas sociedades y culturas.

Aquí hay algo importante, cuando digo que los hombres más codiciados por las mujeres siempre han sido líderes de alguna o de otra manera, me refiero a que la única característica elemental, más allá de todas las diferencias religiosas, políticas, culturales, físicas, etc., que define a los hombres más agraciados con las mujeres, es el liderazgo en algún campo de la vida. 

El vocalista de una banda de punk, con parches en sus ropas, una decena de aretes y el cuerpo tatuado, puede ser en muchos sentidos la total antítesis de un médico, que durante las conferencias que imparte en importantes congresos de medicina ante cientos de asistentes viste trajes elegantes y costosos, y que tiene por género musical favorito, la música clásica. Sin embargo, es probable que ambos tengan a más de un puñado de mujeres manteniendo viva la ilusión de ser sus novias o esposas. Ambos comparten algo: son líderes en los ambientes en los que se desenvuelven.

Y aunque el físico masculino, ciertamente tiene su porcentaje de importancia para las mujeres, en realidad está subordinado a otros aspectos que para el cerebro femenino son mucho más importantes, como lo son el liderazgo, la actitud, la personalidad y el carácter del hombre.

Cuando uno sabe este tipo de cosas deja de sorprenderse por la inmensa cantidad de mujeres increíblemente hermosas que tienen por novios a tipos nada agraciados físicamente, y que incluso son preferidos por sobre los "guapos". Conozco cientos de casos en que una chica dejó a su novio, el cual tenía una cara y un físico como para protagonizar una telenovela como el galán de la misma, por hombres verdaderamente feos, fuera de forma, con la dentadura chueca, etc. 

¿Pero cual es la razón por la cual a las mujeres les gustan los hombres líderes?

Como lo señalé en uno de los primeros artículos de este blog, la respuesta a esta interrogante se encuentra en el proyecto reproductivo que el desarrollo y la evolución humana ha grabado profundamente en nuestro ADN.

Gran parte de la actividad humana está dirigida a cumplir con este proyecto reproductivo, o sea que siempre estamos en la búsqueda del mejor prospecto del sexo opuesto con el cual mezclar nuestro material genético para dar vida a una nueva generación.

En ese sentido, las mujeres necesitan encontrar a un hombre con las características idóneas con el cual reproducirse, pero más importante aún, que esas características le aseguren un buen cuidado y abundantes recursos para el bienestar y la supervivencia del producto de esa reproducción: sus hijos. Y como es lógico, un líder es una persona ganadora y con influencia, lo que incrementa las posibilidades de convertirse en un hombre con abundantes recursos materiales.

¿Esto significa que las mujeres son "interesadas", que solo les importa el poder y el dinero? 

No es así exactamente, pues al buscar tipos ganadores, la mayoría de las mujeres no están guiadas por una ambición vulgar, sino por un instinto reproductivo inconsciente. Ese instinto está grabado en la estructura de pensamiento femenino desde la época de nuestros antepasados cazadores-recolectores. Ellas saben, instintivamente, que un líder puede acceder a posiciones de poder en la sociedad, y que quien tiene poder puede obtener recursos, y quien tiene recursos puede garantizar la seguridad y supervivencia de sus hijos. 

Esto explica que un hombre que no es necesariamente el líder de un país entero o el multimillonario empresario poderoso, sino simplemente el líder de su pequeño grupo de amigos, de sus compañeros de clase, del equipo donde juega fútbol, etc., pueda ser sumamente atractivo entre las mujeres de las que se rodea, aunque no cuente con grandes recursos económicos, ya que lo que percibe el cerebro femenino no es la cantidad en su cuenta bancaria, sino su actitud y su personalidad de liderazgo, que lo convierte en un hombre con mayores posibilidades de acceso a recursos que el resto del campo de acción en el que se desenvuelve. 

¿Y la conclusión de todo esto, cuál es?

No te confundas, la conclusión no es que luches por impresionar a las mujeres con las que coincides en tu vida diaria, la conclusión es que trabajes y te concentres en ti mismo, en el desarrollo de todo tu potencial como persona, que mejores todos los aspectos de tu vida, tanto física como espiritual e intelectualmente, para que sea el propio curso natural de la vida el que te convierta en un líder en todo aquello que haces.

El mejor seductor no es el que practica discursos pre-elaborados o tácticas de manual, sino el que es un seductor natural, por el hecho de que hace de su vida un constante perfeccionamiento y crecimiento, y que atrae, como consecuencia lógica, a una gran cantidad de mujeres que desean tener a un ejemplar masculino de ese tipo a su lado.

Fabián Brunetti.

domingo, 6 de enero de 2013

Consejos para los que dicen "no puedo olvidar a mi ex novia"


Si actualmente estás atravesando por la etapa de duelo al haberse terminado el noviazgo que tenías con tu ex y te repites y le repites a cuanta persona se para frente a ti que no puedes olvidar a tu antigua pareja, es necesario que te saques de la cabeza la absurda idea de "olvidarla" y que en cambio trabajes con la idea de "superarla" y "recuperarte", para que, como lo dice el sub-título de este blog, puedas salir adelante sin más dolor y volver a tener una vida normal.

Desconozco de dónde proviene o cómo surgió la terrible tontería de relacionar el "olvido" con la recuperación emocional luego de una ruptura amorosa. Lo que sí sé es que para volver a sentirse bien, física, sentimental y emocionalmente, no es necesario que borremos de nuestra mente a la otra persona y todos los momentos que pasamos junto a ella, como si formáramos parte de la trama de la película "eterno resplandor de una mente sin recuerdos" (Eternal sunshine of the spotless mind), donde Jim Carrey se somete a un procedimiento para eliminar de su mente todo rastro de su ex novia; lo que sí necesitamos borrar es la causa que permite que esos recuerdos tengan una carga dolorosa, y esa causa es la dependencia emocional, que también podemos llamar apego.

Si lo piensas por un momento, te darás cuenta que en tu mente se encuentran albergados millones de recuerdos de momentos tanto agradables como desagradables que han ocurrido en tu vida, sin embargo, puedo asegurarte que ninguno, o casi ninguno de ellos, te hace llorar, te deprime o te martiriza cuando los recuerdas. Son simples recuerdos, algunos con más y otros con menos importancia, pero que no alteran tu estado emocional actual ni te impiden desarrollar una vida estable y funcional.

Por tanto, tu reto, tu objetivo, es lograr que tu ex se convierta en un simple recuerdo sin dolor, almacenado junto a los millones de recuerdos más; que cuando la recuerdes no se altere en tu vida ni tu campo físico, ni tu campo emocional, que sea como recordar a la compañera de la escuela primaria a la que nunca le hablaste y que si sabías su nombre es sólo porque la maestra lo mencionaba al pasar lista y no porque te importara saberlo, o sea, tienes que convertir su recuerdo en algo totalmente intrascendente.

¿Cómo lograr ese objetivo? De entrada ya tienes un gran aliado, el tiempo, que sin duda siempre ayuda, al ir incorporando a nuestro presente nuevas y nuevas cosas que van haciendo que nuestra mente vaya degradando, en la escala de importancia, las que están más apartadas al momento actual que estamos viviendo. Es probable que aún extrañes a tu ex, pero puedo asegurarte que el dolor es menos intenso que durante los primeros cinco minutos después que terminó la relación. Ese avance, aunque pequeño, se lo debes al tiempo.

La otra parte para lograr tu reto depende de ti y de la forma en que programes a tu mente. Quienes trabajan con las técnicas del PNL (Programación Neurolingüistica), saben que nuestras acciones y emociones dependen en gran medida, por no decir que totalmente, de la programación de nuestro consciente y sub-consciente, los cuales podemos programar a nuestra entera voluntad para desarrollar las actitudes y la personalidad que más deseamos. Así que tu segunda gran aliada es tu mente, en la cual debes de grabar profundamente que eres una persona entera, valiosa, independiente, fuerte y segura, que no depende de nadie en específico para tener una vida maravillosa, plena y feliz.

Y por último, como la mejor manera de programar a la mente es con acciones concretas (además de programarla verbalmente haciendo sesiones de repetición de  frases específicas, por ejemplo), la manera de superar el dolor por la ruptura con tu ex novia es, como siempre recomiendo, volver a tu centro, es decir, preocupándote y concentrando la atención al 100% en tu persona, haciendo una lista de las cosas que merecen "mantenimiento" en tu vida, y que quizá tenías desatendidas, como puede ser el hacer ejercicio aeróbico y anaeróbico para tu bienestar físico; meditar y hacer yoga para tu bienestar emocional-espíritual, el  trabajar en tu crecimiento intelectual estudiando o leyendo sobre un tema en particular, alimentar la relación con amistades y familiares que tenías algo olvidados, analizando qué oportunidades existen a tu alcance para mejorar tu estado financiero, y en fin, cualquier otra cosa que te haga crecer como persona en todos los aspectos de la vida. 

Es en la medida en la que pongas todo esto en práctica que irás asimilando cuan capaz eres de tener una vida en armonía sin depender de la presencia de tu ex en ella.

¡Bendiciones!

Fabián Brunetti.

jueves, 29 de noviembre de 2012

"¿Por qué no puedo vivir sin mi ex novia?" Amar no es depender, ¡recupera tu amor propio!


Hace unos días recibí un correo de un lector argentino que me contaba que había leído ya todos los artículos de este blog, y que además había leído libros y textos de otros autores que hablan sobre relaciones amorosas-afectivas y de cómo manejar una situación de ruptura, pero que aún así le era imposible olvidar a su ex, y terminó su correo preguntando ¿Por qué no puedo vivir sin mi ex novia? 

Cómo verán, el no me pregunta por qué no puede olvidarla, pregunta bastante común, él va mucho más allá y se pregunta por qué le es imposible vivir sin tener a lado a su ex-pareja sentimental.

Estamos claramente ante un evidente caso de dependencia emocional-sentimental. Nuestro lector se ha vuelto adicto, dependiente, de la presencia de su ex para poder desarrollar su vida de forma normal y satisfactoria. Él está viviendo una adicción que debe ser superada y desechada, para retomar su centro y volver a convertirse en una persona autónoma e independiente.

Tanto nuestro amigo, como cualquier persona que esté leyendo estas palabras, debe grabar profundamente en su consciente y sub-consciente que el amar no significa depender, el amar no es ni debe ser la necesidad vital de contar con una persona específica a nuestro lado. La dependencia de una persona es tan nociva como la dependencia a una droga, y es un síntoma inequívoco de una bajísima autoestima y un bastante deteriorado amor propio. 

El amor, explicado desde la esfera biológico-evolutiva, es un mecanismo, una herramienta para acercar a dos personas y mantenerlas lo suficientemente unidas física y emocionalmente como para que juntos formen parte del proyecto reproductivo humano que dará paso a la siguiente generación de nuestra especie. 

Y entendido desde el plano social, que es complementario con el biológico, el amor es el acercamiento de dos personas para compartir experiencias, aprender y desarrollarse juntos durante un periodo determinado de la vida de ambos, lo que no significa, bajo ningún aspecto, que el desarrollo físico, intelectual, emocional o profesional de una persona deba de verse coartado si la otra que formaba con nosotros una pareja, decide marcharse de nuestro lado. 

El alejamiento, la ruptura, el abandono, o como se guste llamarlo, significa solamente que alguien ha salido de tu vida, no que se haya terminado tu vida. Nuestra vida es un proceso continuo que se circunscribe a un periodo de tiempo más o menos largo, un proceso que sigue su curso natural independientemente de las personas que van entrando y saliendo de ella. 

Imagina tu vida como si fuera un pequeño planeta y ahora toma como ejemplo al planeta tierra, para hacer una comparación. La tierra nació en un punto determinado del tiempo y seguramente terminará en otro, pero en medio de ese trayecto, entre su principio y su final, han entrado, y eventualmente saldrán de ella, las vidas de miles de millones de personas, sin que por ello nuestro planeta detenga su curso vital cuando la vida de alguien en específico sale de él. Lo mismo ocurre en tu vida, en ese pequeño planeta que eres tú.

Por tanto no hay, no debe de haber, en una persona emocionalmente sana y plena, ninguna justificación para que diga que su vida no puede desarrollarse sin alguien más.

¿Cuando tu ex te dejó, se llevó consigo tus pulmones, tu hígado, alguno de tus riñones, tus ojos, tu corazón o tu cerebro? Salvo que te haya tocado vivir una situación extrema con una persona con tendencias psicópatas que te haya mutilado físicamente, lo cual es bastante improbable, ya que difícilmente estarías leyendo estas líneas, no hay razón alguna para que digas que estás incapacitado para vivir sin ella o él.

En este punto muchos suelen decir, "pero es que ella me complementaba". Insisto, ¿se llevó alguno de tus órganos vitales consigo, se marchó llevándose tus piernas o tus brazos?, ¿no?, ¿estás completo, tienes todo en su respectivo lugar? ¡Entonces no te complementaba! Tú ya estabas completo antes de conocerla, estuviste completo durante la relación y sigues perfectamente completo el día de hoy, que ya no está a tu lado. 

Detente y siente tu respiración, ¿estás respirando?, apuesto a que sí. Ahora siente con tu mano el latido de tu corazón, ¿sientes cómo palpita lanzando sangre a todos los rincones de tu cuerpo? Si puedes sentirlo, te anuncio que estás vivo, y que por tanto tus células no requieren de tu ex-novia para trabajar de manera armónica y ponerte en el estado que llamamos "vivo". Y si estás vivo, no tienes ningún impedimento para desarrollar tu vida de manera plena, en armonía contigo mismo, explotando todas tus capacidades físicas e intelectuales para alcanzar tus metas y ser feliz... con la compañía de alguien o sin ella.

Empieza a quererte hoy mismo. ¡Ánimo! 


Fabian Brunetti.
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